(A Coruña, Spain)
Sin sentir sus pieles vibrar en armonia, o juntarse sus labios en un beso robado, sentían que se deseaban, esperando el momento de juntar sus cuerpos, de unir sus almas. Pero como no era el lugar, ni el tiempo de amarse libremente, el sabio destino dejó a cada uno luchar con su interior hasta el cansancio, buscando excusas, creando barreras, inventando miedos. Pasó el tiempo y llegaron a creer que nada recordaban, caminando sus vidas adormecidas, bajo el mismo sol y la misma lluvia. Cometiendo el pecado de subestimar un destino, que esperó paciente una noche de luna, para atraparlos en una telaraña de hilos de pasión y gotas de rocío.
No comments:
Post a Comment